25 oct 2015

El "Niñato" engaña al "Doctore"


El niñato Marc Márquez no soporta no ser protagonista.
 
Probablemente sea el mejor piloto de la parrilla. Quizás el único que podría, a la larga, acercarse a las gestas de Valentino. Seguro que es el más rápido en este momento. Pero, el pobre, no tiene opciones de ganar el campeonato. Si se dedicase a lo suyo, como cualquier otro piloto, probablemente sería el ganador de todas estas últimas carreras. Pero al Niñato le corroe la envidia. Está viendo como un "viejales", leyenda en activo de el motociclismo, probablemente el mas grande de todos los tiempos, con el permiso de D. Ángel Nieto por supuesto, pero viejales al cabo, podría ser campeón del mundo de nuevo. El niñato quiere ser mejor que él, pero está muy lejos de ello.
 
Como no puede ganar, quiere que Valentino tampoco lo haga beneficiando de paso a otro rival, ni siquiera a un compañero de equipo. Márquez va sobrado, puede ganar con la gorra, pero prefiere esperar a Valentino y fastidiarle las carreras para que pierda puntos con Lorenzo. Si Márquez corre de verdad gana porque es mas rápido que Pedrosa y éste es el que va delante últimamente.
 
En Malasia, al principio, en una curva coinciden Lorenzo y Rossi, el segundo corta para no tocar a Lorenzo y se queda detrás demostrando que prima la seguridad sobre el ansia por adelantar a su directo y único rival por el mundial.
 
Mas tarde, Márquez, cuando va segundo, se "cuela" en una curva y lo adelanta Lorenzo. No hace ni un solo intento de seguirlo, ni mucho menos de adelantarlo. Se descuelga y espera a Rossi ralentizándole la marcha. Valentino lo adelanta, e inmediatamente Márquez de la devuelve, Rossi insiste y Márquez repite, así durante unas ocho vueltas. Márquez demuestra que puede, pero que solo quiere contra quien le hace sombra (para el Niñato Lorenzo no es enemigo, piensa que lo arrollará en los próximos años). Tras muchas vueltas de combate cuerpo a cuerpo como si de la última vuelta del último gran premio se tratase y se estuviesen jugando el mundial entre ellos (Valentino sí se lo está jugando) y  mientras Lorenzo se beneficia metiendo segundo al dúo, Rossi espera a Márquez y le muestra su disgusto con un gesto con la mano. Márquez a lo suyo, sigue igual. A continuación, en otro rifirrafe, Valentino lo espera, lo empuja al exterior de la curva y lo empuja con el pie tirándolo al suelo. Muy feo.
 
Valentino sancionado. Unos dirán que poco y otros que mucho. Pero el caso es que Márquez consigue su objetivo, dificultar que Rossi sea campeón, aunque seguro que hubiese preferido que no puntuase. Por supuesto los meapilas comentaristas de tele cinco defienden al Niñato, dicen que no es ilegal lo que hace, y no lo es, pero es inmoral y de ser despreciable. A todo esto la carrera la ganó Pedrosa, a lo grande, dominando de principio a fin, pero eso al Niñato no le importa, porque se cree mejor, al Niñato solo le duele la sobra del mas grande, de Rossi.

9 sept 2015

A Piqué le pitan los fascisto-madrileñistas


 
 
En los últimos partidos de la Selección española de fútbol (institución sagrada para los buenos españoles), se han producido pitos, abucheos e insultos a uno de sus jugadores (seres divinos para los adoradores antes citados). Y en este caso no ha sido por su bajo rendimiento o errores que hayan podido costar al combinado nacional algún título, no, ha sido, supuestamente, por su falta de compromiso con la selección, falta de "españolidad" del maldito separatista e insultos a los seres de bien que idolatran a estos santos.
¿¿¿¿¿¿??????
 
¿Cómo?. ¿ha insultado o despreciado a tan santa institución?.
 
Pues parece que no. Que lo que molesta al atajo de fascisto-madrileñistas es, por un lado que sea independentista (cosa que el no ha afirmado, sino, únicamente estar a favor de la CONSULTA independentista en Cataluña) y, por otro el "recuerdo" al eterno rival, el Real Madrid, en las celebraciones de los últimos títulos conseguidos por el Barcelona).
 
 
Pues bueno, sobre lo primero decir, que mas allá de lo catalán o español que sea, siempre ha defendido la selección, y aunque defiende el derecho a la consulta independentista, no ha dicho que quiera la independencia de Cataluña (la quiera o no en su fuero interno).
 
 
 
Y sobre lo segundo, que es el auténtico tema que indigna a los promesetarios, el recochineo al celebrar los últimos títulos del FC Barcelona acordándose del Real Madrid, decir, que tampoco fue para tanto, que ha habido otros mas llamativos como por ejemplo de Etoo o de Figo y . . . .
 
. . . . del Real Madrid también, ¿o es que no se acuerdan los madrileñistas del "¡Es polaco el que no bote!"?, cuando el Real Madrid tras conquistar la Supercopa de España de 1993, fue recibido por algunos aficionados radicales en el aeropuerto de Barajas. Ramón Mendonza, su entonces presidente, celebró con ellos al grito de "qué bote Mendoza" y "es polaco el que no bote", "Ganar fue una provocación maravillosa", aseguró luego Mendoza.
 
Pero el que más mola de los madrileñistas es el de "¡Barça, Barça, mieeeeerrrrdaa!" cuando un imberbe Raúl cometió una de las mayores imprudencias de su carrera en la cena de celebración de la Liga 96-97, su primer título con el Real Madrid. El futbolista no tuvo reparos en cantar el himno del Barcelona ante las cámaras... pero cambiándole el final.
 
 
Pero claro, estos son "buenos españoles", ellos pueden esto y mas.
 
Si de verdad fuesen tan buenos españoles no pondrían por encima la humillación sufrida por su club (sobre todo deportiva) del interés de esa selección que dicen que es sagrada. Parece que lo único sagrado es su integrismo nacional mesetario. Creen y quieren hacer creer a los demás que España solo son ellos, Madrid y que la selección es solo suya, del Real Madrid, pues no, seres, España es todo lo demás también, incluso esos provincianos y pueblerinos a los que despreciáis los del centro y  si la selección no hubiese contado con gran mayoría de integrantes del FC Barcelona no habría ganado lo que ha ganado (Xavi es catalán y del FC Barcelona e Iniesta no juega en el Real Madrid).
 
Se siente. Los triunfos de la selección no ha sido precisamente gracias a los madrileñistas.