El niñato Marc Márquez no soporta no ser protagonista.
Probablemente sea el mejor piloto de la parrilla. Quizás el único que podría, a la larga, acercarse a las gestas de Valentino. Seguro que es el más rápido en este momento. Pero, el pobre, no tiene opciones de ganar el campeonato. Si se dedicase a lo suyo, como cualquier otro piloto, probablemente sería el ganador de todas estas últimas carreras. Pero al Niñato le corroe la envidia. Está viendo como un "viejales", leyenda en activo de el motociclismo, probablemente el mas grande de todos los tiempos, con el permiso de D. Ángel Nieto por supuesto, pero viejales al cabo, podría ser campeón del mundo de nuevo. El niñato quiere ser mejor que él, pero está muy lejos de ello.
Como no puede ganar, quiere que Valentino tampoco lo haga beneficiando de paso a otro rival, ni siquiera a un compañero de equipo. Márquez va sobrado, puede ganar con la gorra, pero prefiere esperar a Valentino y fastidiarle las carreras para que pierda puntos con Lorenzo. Si Márquez corre de verdad gana porque es mas rápido que Pedrosa y éste es el que va delante últimamente.
En Malasia, al principio, en una curva coinciden Lorenzo y Rossi, el segundo corta para no tocar a Lorenzo y se queda detrás demostrando que prima la seguridad sobre el ansia por adelantar a su directo y único rival por el mundial.
Mas tarde, Márquez, cuando va segundo, se "cuela" en una curva y lo adelanta Lorenzo. No hace ni un solo intento de seguirlo, ni mucho menos de adelantarlo. Se descuelga y espera a Rossi ralentizándole la marcha. Valentino lo adelanta, e inmediatamente Márquez de la devuelve, Rossi insiste y Márquez repite, así durante unas ocho vueltas. Márquez demuestra que puede, pero que solo quiere contra quien le hace sombra (para el Niñato Lorenzo no es enemigo, piensa que lo arrollará en los próximos años). Tras muchas vueltas de combate cuerpo a cuerpo como si de la última vuelta del último gran premio se tratase y se estuviesen jugando el mundial entre ellos (Valentino sí se lo está jugando) y mientras Lorenzo se beneficia metiendo segundo al dúo, Rossi espera a Márquez y le muestra su disgusto con un gesto con la mano. Márquez a lo suyo, sigue igual. A continuación, en otro rifirrafe, Valentino lo espera, lo empuja al exterior de la curva y lo empuja con el pie tirándolo al suelo. Muy feo.
Valentino sancionado. Unos dirán que poco y otros que mucho. Pero el caso es que Márquez consigue su objetivo, dificultar que Rossi sea campeón, aunque seguro que hubiese preferido que no puntuase. Por supuesto los meapilas comentaristas de tele cinco defienden al Niñato, dicen que no es ilegal lo que hace, y no lo es, pero es inmoral y de ser despreciable. A todo esto la carrera la ganó Pedrosa, a lo grande, dominando de principio a fin, pero eso al Niñato no le importa, porque se cree mejor, al Niñato solo le duele la sobra del mas grande, de Rossi.


